05 diciembre 2007

Sociedad y Libertad



Sociedad y libertad

Para los seres como nosotros, que tenemos una percepción limitada de lo que vivimos, la libertad pasa, al igual que las demás cosas, a ser un concepto subjetivo y dependiente de las creencias del individuo que las tiene.

Parece difícil de aceptar el hecho de que somos seres muy limitados en cuanto a percepción, pero nuestros errores permanentes, como seres individuales o sociales, nos hace ver que solo captamos algunas facetas de las cosas y otras (muchas otras) las ignoramos.

Por ejemplo cuando se toma la decisión de desbastar un monte por su madera, a cambio de dinero, se esta demostrando la estrechez mental que posee la persona que toma esa decisión y los que permiten que se haga (por ejemplo gobernantes, pobladores de la zona, etc), ya que ese dinero nunca va a compensar años de trabajo de la naturaleza para dar vida y crecimiento a ese bosque que ya no se va a recuperar, tal vez jamás.

Tener conciencia “amplia” significa que cuando tomo una decisión, tengo en cuenta todas las consecuencias que puede traer, para mí y para otros, sean éstas personas, plantas, animales o cosas.

Si tuviéramos una conciencia más “amplia” todos nuestros actos serían “ecológicos”, estarían armonizados con el fluir de la vida y los ciclos naturales e irían a favor de la evolución (como manifiestan los actos de la naturaleza).

Eso no significa que no se pueda utilizar los recursos naturales para nuestro beneficio, pero sí procurar elegir acciones que compensen las consecuencias del acto que vamos a desarrollar.

Entonces si en nuestros actos evidenciamos una “corta visión” de los hechos y circunstancias que lo rodean, también es de esperar que nuestro concepto de “libertad” sea limitada y sesgada por la subjetividad.

Cuando hablamos de ser libres tenemos que preguntarnos respecto de qué?. Somos más libres que un presidiario, pero somos menos libres para movernos que un pájaro. Somos más libres de lo que lo fueron nuestros abuelos, pero todavía nos falta mucho de dignidad para poder ejercer tanto en el medio social como en el natural.

También hay (de acuerdo a lo evidenciado en nuestra cultura) diferentes significados de la palabra libertad.
La palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción. Se supone que con responsabilidad.
Pero la comúnmente llamada libertad está en general referida a la libertad cívica, es decir a las libertades que se ejercen dentro del medio social como por ejemplo libertad de expresión, libertad religiosa, de prensa, de enseñanza, etc etc.
Pero hay una libertad que va más allá de la dependencia a las reglas sociales, que no dependen de la voluntad de otros para otorgárnosla o permitírnosla, y es la libertad del espiritu.
Esta libertad depende solo de nuestra voluntad para hacernos libres en un mundo donde las leyes no son gobernadas por los hombres.
De hecho dentro de la peor confinación como es el de un campo de concentración, Víctor Frankl mantuvo su espíritu libre y vigoroso y pudo ser el ejemplo viviente de que el poder y la libertad del espíritu no está sujeto a los hombres.
La sociedad se supone que la creó el hombre para ser feliz es decir para desarrollar su espíritu ya que hasta hace unos años atrás