14 enero 2008

coraje


Coraje

Voy a hacer algunas reflexiones previas, un tanto inconexas al principio respecto al coraje.
“Le cuesta al cuerpo tener coraje porque el cuerpo sufre, le duele el trabajo.
En nuestra imaginación podemos ser súper héroes. Con mucho coraje, pero eso es porque no duele. Cuando hay que poner el cuerpo y el esfuerzo la cosa cambia.
Podría decir que al espíritu no le hace falta coraje para Ser con total plenitud, pero al cuerpo lo acobarda el sacrificio y el dolor.
Coraje y pereza. La pereza ataca al coraje y no la deja vivir.
Tener coraje significa haber vencido a la pereza.
La constancia es la semilla del coraje y la mayor enemiga de la pereza.”


Me gustaría hablar del coraje que yo llamaría “verdadero” coraje más allá de toda proeza material: El coraje de vivir la vida haciendo lo mejor que sea posible hacer por un ser humano, como el referente que hace Kant al hablar del imperativo categórico.
Considero que la vida puede vivirse de tres modos (como para hacer una simple enumeración): vivir la vida, sobrevivir la vida y supervivir la vida.
Vivir la vida es lo que hacemos todos, nos procurarnos las necesidades básicas y tratamos de encontrar la felicidad la mayor cantidad de veces posible.
Sobrevivir la vida considero que podría llamarse vivir pero con algunos preceptos fundamentales (tres) a saber:
-amarse a uno mismo (autoestima) manifestando siempre amor hasta en las peores circunstancias, nunca tener pensamientos de odio, rechazo o apatía por el cuerpo, la mente ni el espíritu.
-vivir sin quejas, ni de lo que nos toca hacer, ni por lo que poseemos ni por lo que somos: no quejarnos de nada.
-tener ansias espirituales, de avance en cuanto a las virtudes, la satisfacción de lo que la vida nos da y muchas ganas de estar bien y que los que nos rodean también estén bien.

Respecto a la última clasificación que nombré es decir la de supervivir la vida, consistiría en llevar una vida disciplinada en busca de las potencialidades del espíritu, con muchas actividades positivas para el crecimiento interno que abarquen por su puesto las virtudes del ítem anterior “sobrevivir la vida”. Una vida con costumbres de prácticas que embellezcan al espíritu y que tengan la propiedad de ser permanentes, indeclinables, y súper constantes, transforman al hombre en una súper maquina que todo lo puede.
Una persona constante puede lograrlo todo. No importa su inteligencia ni sus capacidades innatas, ni su dinero, ni su tiempo, ni excusa alguna de las que solemos usar. La constancia lo puede lograr todo, y una persona con constancia en busca de un objetivo es una persona a la que yo consideraría como la del máximo coraje posible. No hay obstáculo que le ponga freno a los objetivos de un ser humano con férrea determinación. Si no encuentra su camino por un lado, prueba incansablemente hasta que lo encuentra. Coraje entendido como “valor para hacer una cosa” se manifiesta en la persona constante como primera virtud. No puede entonces haber alguien con más coraje que una persona constante en busca de su espíritu.