14 abril 2008

07 abril 2008

La estrella


La estrella del iluminado

Una estrella debería iluminar el camino. Pero los senderos ya transitados del camino del iluminado son más bien oscuros. También el futuro es incierto. El que tiene una vida agraciada, no puede asegurar que la seguirá teniendo. Eso define el camino del humano. Apenas ve para atrás y lo que viene es oscuro e impredecible.
Como conducir por una carretera con fuerte lluvia y oscuridad es el proceso de ir viviendo. Bien vendría una estrella que guiara el camino a recorrer. Pero no es así. Hay días más claros, donde se puede vislumbrar más y días totalmente oscuros donde nada es certero.
“Saber de dónde se viene para saber hacia donde se va”. También ofrece dificultad saber dónde empezó el camino. Si con esta vida presente o tal vez desde anteriores existencias. ¿Quién lo sabe realmente?
Saber de dónde venimos en el mejor de los casos podría ser un antecedente predictivo de cómo va a transitar el futuro. Siempre que las leyes de causa y efecto sean efectivas en todas las áreas de la actividad humana y no humana. Es decir en términos más comunes ¿Existe el Karma?.....
La estrella, la buena o mala estrella podría ser el efecto de una causa pasada, reciente o milenaria.....
“Si sabemos de dónde venimos sabemos dónde estamos”. Donde estamos ¿será consecuencia de otros hechos pasados?
Hay gente afortunada. Y también muchos desafortunados. ¡Qué diferencia! En toda vida sobre la tierra puede verse esta diferencia terrible, enorme. Pensando en la vida, nos coloca en situación de aterradora impotencia ver estas diferencias. Nos sumerge en una indefensión mortal tanta dependencia al PODER que guía la “lotería” de la suerte.
Plasmar en la mente una idea así, surgida de una cultura occidental y cristiana, tiene sus consecuencias: Impotencia ante la Lotería de Dios, Vulnerabilidad, Debilidad total, Insignificancia carnal, Desvalorización de la vida. Para otros pocos los de “buena estrella” representa el orgullo, la soberbia y la pretensión de arrogarse todas las propiedades de los egos: la exaltación del espíritu humano que según esta cultura, coincide con la exacerbación de los por éstos llamados “pecados capitales”.
No puede explicarse la buena o mala estrella por esta cultura. Porque los más afortunados muchas, pero muchas veces no tienen atributos santorales. La conclusión podría ser que Dios recompensa la perversión......y castiga la santidad. O juega a los dados con la vida....
Buena o mala estrella, producto de la “lotería” de Dios.....

En la cultura oriental, un poco más “amplia” en el sentido de considerar para la vida del espíritu un lapso de tiempo más largo, la buen estrella, se explica mejor por las leyes (causa - efecto) que por la lotería.
Buenas causas del pasado, sin importar que se sea santo o demonio, producen efectos sobre el presente, acorde con el carácter de la causa. Lo contrario explica la mala fortuna.
Si bien la explicación no cambia el estado del afortunado (o desafortunado) al menos lo hace responsable de las probables acciones del pasado y guía las del presente que causarán su efecto en el futuro.
Además en esta cultura se tienen en cuenta otros factores que consideran la vida como un proceso para un fin y no una simple y aleatoria presencia.
Desde ya que el efecto psicológico que provoca una cultura así es diferente. Por lado un cierto desapego de la vida (puede haber muchas) y por otro una constricción a actuar correctamente, con bondad y equidad como siembra que algún día se ha de cosechar.
Apego y desapego conforman un camino por el que hay que transitar, como los budistas dicen por el “justo camino medio”....

Las estrellas y los “estrellados” pueden explicar así sus vidas, y actuando en consecuencia esperar un futuro mejor. Socialmente las acciones particulares se multiplican pudiendo esperarse un mundo más generoso y amable y no la vorágine proveniente de no tener Ley.

Lic. Alejandro Giosa