29 agosto 2007

La humildad, la depresión y los ciclos de vida



Vivenciando y con el transcurrir de la vida me llegó el momento en que varios sentimientos se mezclaron como hojas arremolinadas por el viento, produciendo un efecto único e irrepetible, a pesar que el sentimiento fue el de lo ya vivido muchas veces.
Una mezcla perfecta de depresión, artazgo, repetición, cansancio, estrechez visionaria y algunos otros factores no identificados, me hicieron sentir como que la vida y los esfuerzos no llevan a nada. Luchar, pretender dignidad, un mejor estar, un mejor ingreso, y todo eso. No vale nada.
Y aunque esto sea una gran verdad, que sostengo desde la depresión y desde el optimismo, estoy convencido que con la verdad hay que saber vivir.
La repetición es una mentira más. Nada se repite. Es la mente la que arma la conjetura de que todo se repite. No hay ni la más mínima coincidencia entre un momento y otro de la vida.
Ese fue mi gran error. Ese fue el motivo de mi depresión.
No puede haber ciclos, no puede haber repetición y no puede haber aburrimiento. Solo hay conjeturas estúpidas de la mente.
Vivir el ahora fue la clave para salir de la mentira en que caí.
Y fue una pequeña frase que "casualmente" leí del libro de Eckhart Tolle y que transcribo abajo:
"Cuando cada célula de su cuerpo esté tan presente que se sienta vibrar con la vida, y cuando usted pueda sentir en cada momento de la vida la alegría de Ser, entonces puede decirse que usted está libre del tiempo"
Simple no???
También me confundí cuando en este estado, sentí que no valía nada, que no importara que tuviera la aprobación de todo el mundo: no me haría sentir bien nada de eso. Y me pregunté: ¿Eso es humildad? y ahí quedó la pregunta dando vueltas en una mezcla de gozo y desaliento, porque tengo que decir que ser "nada" también tiene su gozo, sino pregunten a un budista....
Y ahora leyendo mi artículo en este blog respecto a "ser uno con el universo" me doy cuenta que nunca puedo ser "nada" ni pobre, ni insignificante. Soy lo que soy. Un engranaje más en este mundo del cual estoy ligado inseparablemente. Soy parte de todo y todo es parte de mí, me guste o no.
Puedo navegar desde la pequeña gota de agua hasta las profundidades del océano. Todo soy yo y soy de todo eso.
Como para sentirse solo!!!!! Otra gran mentira de la mente, no existe la soledad, "Si soy todo esto"!!!! en donde esto es todo.

La vida y su continuación después de la muerte



En lugar de sugerir formas de vida después de la muerte, les propongo solo creer una cosa (axioma no evidente) y usarlo para experimentar si es posible algo (mejor) después de la muerte. Esa idea que pido creer es en un “mundo feliz” o mundo platónico.
Los obstáculos
Siempre imaginamos que el “cielo” es una especie de paraíso en donde no hay sufrimiento y todo es fácil y placentero.
Esta idea está presente en todas las religiones y en la idea básica de un posible “mundo feliz” ya que de algún modo u otro, alguna vez vivimos alguna situación feliz en este mundo y sin dudarlo queremos que ese tipo de experiencia sea permanente.
Pero la realidad es que para lograr ese estado tan ansiado, hay muchos “obstáculos”.
Son esos obstáculos que van haciendo todo más tedioso y desagradable.
Entonces la meta que queremos lograr en la vida es deshacernos de esos obstáculos con el fin de que nuestra vida sea más agradable.
¿Qué hacemos con los obstáculos?
Podría ser una opción tratar de resolverlos por vía material, es decir utilizando la física tradicional: acción y reacción. Este proceso lleva energía y esfuerzo aplicado a resolver la causa que provoca el impedimento. Solemos usar esta opción en la vida diaria.
Otra opción si partimos de la base que existe un mundo “platónico” podría ser conectarse con la fuente de toda felicidad, es decir con el mundo espiritual, con el paraíso, donde el “nivel vibratorio” no permite la existencia de obstáculos.
Si nos conectamos con ese paraíso y traemos a este mundo sus vibraciones, los obstáculos ya no son posibles, es decir que o bien se resuelven o no se presentan más.
Para hacer esto tenemos que concentrarnos y meditar en este mundo “feliz” y tratar de vivenciarlo lo mejor posible. (intente la experiencia)
Los errores que generan obstáculos son solo errores
A veces pensamos que la maldad existe. Pero no es así, no existe el mal, solo existen errores de cálculo.
Alguien actúa pensando solo en él y eso afecta a otros, es un error de cálculo, cometen el error de haber perdido de vista nuestra misión como hombres. Si hubiese sabido “la verdad más grande de todas” y actuado de acuerdo a esa verdad y la “visión” que se genera con ese conocimiento, el hombre sería incapaz de actuar en contra de otros porque se daría cuenta que se está perjudicando tarde o temprano él mismo. Toda acción que no sea pensada en beneficio de todos, tarde o temprano nos afecta. Esa sería la “verdad más grande de todas” hoy descubierta popularmente como “ecología”
El arte de vivir bien es el de pensar bien como primer medida.
Trascender los obstáculos es haber aprendido a pensar bien, y eso significa pensar antes de actuar y estar conectado con el mundo espiritual. Pensar “ecológicamente”
El pensamiento atrae emociones, y circunstancias
La mayoría de las veces nadie niega que el pensamiento atrae emociones, lo que es tal vez más difícil de darse cuenta es que el pensamiento también atrae circunstancias, es decir situaciones o bien obstáculos.
Pensar siempre en positivo, en cosas elevadas y agradables, desear el bien de todos los que nos rodean es la mejor vacuna que podemos darnos contra los obstáculos de la vida que la transforman en infeliz. (también intente esta experiencia)
Un obstáculo es un obstáculo porque nosotros lo “etiquetamos” de esa forma
Tampoco es cuestión de quejarse de todo lo que implica una molestia física estamos en el mundo físico y eso implica ciertas “densidades” que son inevitables. Comer es inevitable, caminar, asearse, procurarse lo necesario para vivir, es inevitable, es un trabajo, y es sin duda un obstáculo. ¿Qué importancia le damos a ese obstáculo? Ahí está la clave.
Preocuparse por los obstáculos es entregar la felicidad.
Si nos preocupamos por eso que dificulta nuestro transitar por el mundo y generamos emociones hacia ellas, seguro que también generamos situaciones semejantes. Lo lamentable es no darse cuenta que el pensamiento más la emoción genera como resultado la atracción de situaciones semejantes a las precedentes.

Creo que vivir la vida de este modo y comprobar que ésta mejora y somos más felices, sería, a mi modo de ver, que realmente existe una vida después de la muerte, ya que con solo pensar en ella (el paraíso) lo estamos atrayendo a este mundo, y “contagiando” con sus vibraciones. Nada de lo que digo como fórmula para realizar es demasiado sobrenatural, ya que emplea atributos que usamos todos los días: pensar, meditar, sentir, vivenciar, etc. ¿Está usted dispuesto a experimentar la “vida después de la muerte”? ¿Se anima?. Si su vida mejora después de este “contacto sobrenatural” podría empezar a creer que es posible una vida mejor después de la muerte.....

Lic. Alejandro Giosa

La mentira




Reflexionando un poco sobre el tema del pensamiento y de la palabra hablada, un razonamiento que me parece simple y obvio es que el pensamiento es interno y secreto mientras que la palabra proferida se hace publica. Esta separación es clave en el tema de la mentira o la verdad. Escuché alguna vez que si todos fuéramos telepáticos no podría haber mentira.
En realidad algo se hace mentira cuando uno piensa una cosa y dice otra. No suele llamarse mentiroso a alguien que está equivocado por ejemplo. Si piensa algo, o cree algo erróneo y lo dice tal como lo piensa, no podríamos llamarlo mentiroso, tal vez sí ignorante o equivocado, o mal informado. Las ficciones, aunque falsas, tampoco son mentiras.
Ante este panorama queda evidente una intención: la del engaño.
Ahora, ese engaño, cuando uno piensa una cosa y dice otra es siempre con una motivación que no es revelada. Esa intención aparentemente es beneficiosa para el que profiere la mentira o bien para el que la escucha (mentiras piadosas).
La intencionalidad en el acto es siempre en busca de algún beneficio. O se busca poder, o saber o bienes materiales, etc. Gula, Orgullo, Pereza , Lujuria, Ira, Envidia, Codicia, todas fuentes de la mentira.
Algunas definiciones según wikipedia:
La gula es el deseo desordenado por el placer conectado con la comida o la bebida.
La soberbia u orgullo consiste en una estima exagerada de sí mismo, o amor propio indebido, que busca la atención y el honor. Vanidad es la excesiva confianza y creencia de la propia capacidad y atracción muy por encima de otras personas y cosas.
Se le llama lujuria a un deseo sexual desordenado e incontrolable.
Ira, es la pasión del alma que causa indignación y enojo, o bien, apetito o deseo de venganza, o como causa de violencia contra los demás, contra los familiares o contra uno mismo.
La envidia es un sentimiento experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. La base de la envidia es el afán de poseer y no el deseo de privar de algo al otro, aunque si el objeto en cuestión es el único disponible la privación del otro es una consecuencia necesaria.
La codicia es el deseo de obtener más dinero, riqueza, bienes materiales o cualquier otra entidad del que uno necesita.
Pereza, es la reticencia o el olvido en realizar acciones, movimientos o trabajos.

Se miente por gula, por el placer del sabor es decir de los sentidos. Se miente por orgullo, para mantener una idea ficticia sobre nosotros mismos. Se miente por pereza para evitar el trabajo y el esfuerzo. Se miente por lujuria para exacerbar los placeres carnales. Se miente por Ira, para ocultar nuestra violencia interna. Se miente por Envidia a causa de la enfermedad de querer poseer. Se miente por Codicia siguiendo con la compulsión a la posesión.

Algunas frases para pensar

Las mentiras dicen más de una persona que las verdades. Las mentiras te dicen lo que las personas quieren ser, mejor que lo que son.
Anónimo

Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán

El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.
Alexander Pope

Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Proverbio judío

Las mentiras más crueles son dichas en silencio.
Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.

Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.
Martin Lutero (1483-1546) Reformador alemán.

Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentiras a medias, de ningún modo es una media verdad.
Jean Cocteau (1889-1963) Escritor, pintor, coreógrafo.

Hay que tener buena memoria después de haber mentido.
Pierre Corneille (1606-1684) Poeta y dramaturgo francés

Mentir o no mentir es una decisión personal al igual que muchas otras que necesitamos tomar en la vida para poder vivir en el mundo social. Y como todo lo que es ambiguo (especialmente el lenguaje), una mentira puede generar diferentes efectos buenos o malos, esperados o no. Es la ambigüedad que nos toca vivir como humanos: somos carne o somos espíritu? Si no aceptamos estas dualidades no nos es posible vivir en este mundo sin enfermedad, aunque ante tanta ambigüedad tal vez nuestro estado sea vivir en el padecimiento permanente.

Lic. Alejandro Giosa

Compartir las semillas

Un hombre tenía un sembrado de flores bellísimas. Cada día, de su cultivo salían centenares de paquetes para vender a la ciudad con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer. Este hombre, cada año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse, era la admiración de todos en la región. Un día, se acercó a él un periodista de un importante medio de comunicación para preguntarle el secreto de su éxito, y el hombre contestó:- Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.- ¿Cómo? -dijo el periodista- pero eso es una locura-. ¿Por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año? ¿Acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su importancia? Verá usted señor, dijo el floricultor:- El viento lleva el polen de las flores de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran un semilla de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad de mis flores. Si deseo cultivar las mejores y más bellas flores, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.
**Lo mismo ocurre con otras situaciones de nuestra vida. Quienes quieren lograr el éxito, deben ayudar a que sus vecinos también tengan éxito. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien. Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos los demás. Es necesario compartir nuestras mejores semillas de cualidades y virtudes para obtener una excelente cosecha que se verá reflejada en una mejor sociedad.

Autor Desconocido