05 diciembre 2007

Sociedad y Libertad



Sociedad y libertad

Para los seres como nosotros, que tenemos una percepción limitada de lo que vivimos, la libertad pasa, al igual que las demás cosas, a ser un concepto subjetivo y dependiente de las creencias del individuo que las tiene.

Parece difícil de aceptar el hecho de que somos seres muy limitados en cuanto a percepción, pero nuestros errores permanentes, como seres individuales o sociales, nos hace ver que solo captamos algunas facetas de las cosas y otras (muchas otras) las ignoramos.

Por ejemplo cuando se toma la decisión de desbastar un monte por su madera, a cambio de dinero, se esta demostrando la estrechez mental que posee la persona que toma esa decisión y los que permiten que se haga (por ejemplo gobernantes, pobladores de la zona, etc), ya que ese dinero nunca va a compensar años de trabajo de la naturaleza para dar vida y crecimiento a ese bosque que ya no se va a recuperar, tal vez jamás.

Tener conciencia “amplia” significa que cuando tomo una decisión, tengo en cuenta todas las consecuencias que puede traer, para mí y para otros, sean éstas personas, plantas, animales o cosas.

Si tuviéramos una conciencia más “amplia” todos nuestros actos serían “ecológicos”, estarían armonizados con el fluir de la vida y los ciclos naturales e irían a favor de la evolución (como manifiestan los actos de la naturaleza).

Eso no significa que no se pueda utilizar los recursos naturales para nuestro beneficio, pero sí procurar elegir acciones que compensen las consecuencias del acto que vamos a desarrollar.

Entonces si en nuestros actos evidenciamos una “corta visión” de los hechos y circunstancias que lo rodean, también es de esperar que nuestro concepto de “libertad” sea limitada y sesgada por la subjetividad.

Cuando hablamos de ser libres tenemos que preguntarnos respecto de qué?. Somos más libres que un presidiario, pero somos menos libres para movernos que un pájaro. Somos más libres de lo que lo fueron nuestros abuelos, pero todavía nos falta mucho de dignidad para poder ejercer tanto en el medio social como en el natural.

También hay (de acuerdo a lo evidenciado en nuestra cultura) diferentes significados de la palabra libertad.
La palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción. Se supone que con responsabilidad.
Pero la comúnmente llamada libertad está en general referida a la libertad cívica, es decir a las libertades que se ejercen dentro del medio social como por ejemplo libertad de expresión, libertad religiosa, de prensa, de enseñanza, etc etc.
Pero hay una libertad que va más allá de la dependencia a las reglas sociales, que no dependen de la voluntad de otros para otorgárnosla o permitírnosla, y es la libertad del espiritu.
Esta libertad depende solo de nuestra voluntad para hacernos libres en un mundo donde las leyes no son gobernadas por los hombres.
De hecho dentro de la peor confinación como es el de un campo de concentración, Víctor Frankl mantuvo su espíritu libre y vigoroso y pudo ser el ejemplo viviente de que el poder y la libertad del espíritu no está sujeto a los hombres.
La sociedad se supone que la creó el hombre para ser feliz es decir para desarrollar su espíritu ya que hasta hace unos años atrás


29 agosto 2007

La humildad, la depresión y los ciclos de vida



Vivenciando y con el transcurrir de la vida me llegó el momento en que varios sentimientos se mezclaron como hojas arremolinadas por el viento, produciendo un efecto único e irrepetible, a pesar que el sentimiento fue el de lo ya vivido muchas veces.
Una mezcla perfecta de depresión, artazgo, repetición, cansancio, estrechez visionaria y algunos otros factores no identificados, me hicieron sentir como que la vida y los esfuerzos no llevan a nada. Luchar, pretender dignidad, un mejor estar, un mejor ingreso, y todo eso. No vale nada.
Y aunque esto sea una gran verdad, que sostengo desde la depresión y desde el optimismo, estoy convencido que con la verdad hay que saber vivir.
La repetición es una mentira más. Nada se repite. Es la mente la que arma la conjetura de que todo se repite. No hay ni la más mínima coincidencia entre un momento y otro de la vida.
Ese fue mi gran error. Ese fue el motivo de mi depresión.
No puede haber ciclos, no puede haber repetición y no puede haber aburrimiento. Solo hay conjeturas estúpidas de la mente.
Vivir el ahora fue la clave para salir de la mentira en que caí.
Y fue una pequeña frase que "casualmente" leí del libro de Eckhart Tolle y que transcribo abajo:
"Cuando cada célula de su cuerpo esté tan presente que se sienta vibrar con la vida, y cuando usted pueda sentir en cada momento de la vida la alegría de Ser, entonces puede decirse que usted está libre del tiempo"
Simple no???
También me confundí cuando en este estado, sentí que no valía nada, que no importara que tuviera la aprobación de todo el mundo: no me haría sentir bien nada de eso. Y me pregunté: ¿Eso es humildad? y ahí quedó la pregunta dando vueltas en una mezcla de gozo y desaliento, porque tengo que decir que ser "nada" también tiene su gozo, sino pregunten a un budista....
Y ahora leyendo mi artículo en este blog respecto a "ser uno con el universo" me doy cuenta que nunca puedo ser "nada" ni pobre, ni insignificante. Soy lo que soy. Un engranaje más en este mundo del cual estoy ligado inseparablemente. Soy parte de todo y todo es parte de mí, me guste o no.
Puedo navegar desde la pequeña gota de agua hasta las profundidades del océano. Todo soy yo y soy de todo eso.
Como para sentirse solo!!!!! Otra gran mentira de la mente, no existe la soledad, "Si soy todo esto"!!!! en donde esto es todo.

La vida y su continuación después de la muerte



En lugar de sugerir formas de vida después de la muerte, les propongo solo creer una cosa (axioma no evidente) y usarlo para experimentar si es posible algo (mejor) después de la muerte. Esa idea que pido creer es en un “mundo feliz” o mundo platónico.
Los obstáculos
Siempre imaginamos que el “cielo” es una especie de paraíso en donde no hay sufrimiento y todo es fácil y placentero.
Esta idea está presente en todas las religiones y en la idea básica de un posible “mundo feliz” ya que de algún modo u otro, alguna vez vivimos alguna situación feliz en este mundo y sin dudarlo queremos que ese tipo de experiencia sea permanente.
Pero la realidad es que para lograr ese estado tan ansiado, hay muchos “obstáculos”.
Son esos obstáculos que van haciendo todo más tedioso y desagradable.
Entonces la meta que queremos lograr en la vida es deshacernos de esos obstáculos con el fin de que nuestra vida sea más agradable.
¿Qué hacemos con los obstáculos?
Podría ser una opción tratar de resolverlos por vía material, es decir utilizando la física tradicional: acción y reacción. Este proceso lleva energía y esfuerzo aplicado a resolver la causa que provoca el impedimento. Solemos usar esta opción en la vida diaria.
Otra opción si partimos de la base que existe un mundo “platónico” podría ser conectarse con la fuente de toda felicidad, es decir con el mundo espiritual, con el paraíso, donde el “nivel vibratorio” no permite la existencia de obstáculos.
Si nos conectamos con ese paraíso y traemos a este mundo sus vibraciones, los obstáculos ya no son posibles, es decir que o bien se resuelven o no se presentan más.
Para hacer esto tenemos que concentrarnos y meditar en este mundo “feliz” y tratar de vivenciarlo lo mejor posible. (intente la experiencia)
Los errores que generan obstáculos son solo errores
A veces pensamos que la maldad existe. Pero no es así, no existe el mal, solo existen errores de cálculo.
Alguien actúa pensando solo en él y eso afecta a otros, es un error de cálculo, cometen el error de haber perdido de vista nuestra misión como hombres. Si hubiese sabido “la verdad más grande de todas” y actuado de acuerdo a esa verdad y la “visión” que se genera con ese conocimiento, el hombre sería incapaz de actuar en contra de otros porque se daría cuenta que se está perjudicando tarde o temprano él mismo. Toda acción que no sea pensada en beneficio de todos, tarde o temprano nos afecta. Esa sería la “verdad más grande de todas” hoy descubierta popularmente como “ecología”
El arte de vivir bien es el de pensar bien como primer medida.
Trascender los obstáculos es haber aprendido a pensar bien, y eso significa pensar antes de actuar y estar conectado con el mundo espiritual. Pensar “ecológicamente”
El pensamiento atrae emociones, y circunstancias
La mayoría de las veces nadie niega que el pensamiento atrae emociones, lo que es tal vez más difícil de darse cuenta es que el pensamiento también atrae circunstancias, es decir situaciones o bien obstáculos.
Pensar siempre en positivo, en cosas elevadas y agradables, desear el bien de todos los que nos rodean es la mejor vacuna que podemos darnos contra los obstáculos de la vida que la transforman en infeliz. (también intente esta experiencia)
Un obstáculo es un obstáculo porque nosotros lo “etiquetamos” de esa forma
Tampoco es cuestión de quejarse de todo lo que implica una molestia física estamos en el mundo físico y eso implica ciertas “densidades” que son inevitables. Comer es inevitable, caminar, asearse, procurarse lo necesario para vivir, es inevitable, es un trabajo, y es sin duda un obstáculo. ¿Qué importancia le damos a ese obstáculo? Ahí está la clave.
Preocuparse por los obstáculos es entregar la felicidad.
Si nos preocupamos por eso que dificulta nuestro transitar por el mundo y generamos emociones hacia ellas, seguro que también generamos situaciones semejantes. Lo lamentable es no darse cuenta que el pensamiento más la emoción genera como resultado la atracción de situaciones semejantes a las precedentes.

Creo que vivir la vida de este modo y comprobar que ésta mejora y somos más felices, sería, a mi modo de ver, que realmente existe una vida después de la muerte, ya que con solo pensar en ella (el paraíso) lo estamos atrayendo a este mundo, y “contagiando” con sus vibraciones. Nada de lo que digo como fórmula para realizar es demasiado sobrenatural, ya que emplea atributos que usamos todos los días: pensar, meditar, sentir, vivenciar, etc. ¿Está usted dispuesto a experimentar la “vida después de la muerte”? ¿Se anima?. Si su vida mejora después de este “contacto sobrenatural” podría empezar a creer que es posible una vida mejor después de la muerte.....

Lic. Alejandro Giosa

La mentira




Reflexionando un poco sobre el tema del pensamiento y de la palabra hablada, un razonamiento que me parece simple y obvio es que el pensamiento es interno y secreto mientras que la palabra proferida se hace publica. Esta separación es clave en el tema de la mentira o la verdad. Escuché alguna vez que si todos fuéramos telepáticos no podría haber mentira.
En realidad algo se hace mentira cuando uno piensa una cosa y dice otra. No suele llamarse mentiroso a alguien que está equivocado por ejemplo. Si piensa algo, o cree algo erróneo y lo dice tal como lo piensa, no podríamos llamarlo mentiroso, tal vez sí ignorante o equivocado, o mal informado. Las ficciones, aunque falsas, tampoco son mentiras.
Ante este panorama queda evidente una intención: la del engaño.
Ahora, ese engaño, cuando uno piensa una cosa y dice otra es siempre con una motivación que no es revelada. Esa intención aparentemente es beneficiosa para el que profiere la mentira o bien para el que la escucha (mentiras piadosas).
La intencionalidad en el acto es siempre en busca de algún beneficio. O se busca poder, o saber o bienes materiales, etc. Gula, Orgullo, Pereza , Lujuria, Ira, Envidia, Codicia, todas fuentes de la mentira.
Algunas definiciones según wikipedia:
La gula es el deseo desordenado por el placer conectado con la comida o la bebida.
La soberbia u orgullo consiste en una estima exagerada de sí mismo, o amor propio indebido, que busca la atención y el honor. Vanidad es la excesiva confianza y creencia de la propia capacidad y atracción muy por encima de otras personas y cosas.
Se le llama lujuria a un deseo sexual desordenado e incontrolable.
Ira, es la pasión del alma que causa indignación y enojo, o bien, apetito o deseo de venganza, o como causa de violencia contra los demás, contra los familiares o contra uno mismo.
La envidia es un sentimiento experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. La base de la envidia es el afán de poseer y no el deseo de privar de algo al otro, aunque si el objeto en cuestión es el único disponible la privación del otro es una consecuencia necesaria.
La codicia es el deseo de obtener más dinero, riqueza, bienes materiales o cualquier otra entidad del que uno necesita.
Pereza, es la reticencia o el olvido en realizar acciones, movimientos o trabajos.

Se miente por gula, por el placer del sabor es decir de los sentidos. Se miente por orgullo, para mantener una idea ficticia sobre nosotros mismos. Se miente por pereza para evitar el trabajo y el esfuerzo. Se miente por lujuria para exacerbar los placeres carnales. Se miente por Ira, para ocultar nuestra violencia interna. Se miente por Envidia a causa de la enfermedad de querer poseer. Se miente por Codicia siguiendo con la compulsión a la posesión.

Algunas frases para pensar

Las mentiras dicen más de una persona que las verdades. Las mentiras te dicen lo que las personas quieren ser, mejor que lo que son.
Anónimo

Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán

El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.
Alexander Pope

Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Proverbio judío

Las mentiras más crueles son dichas en silencio.
Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.

Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.
Martin Lutero (1483-1546) Reformador alemán.

Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentiras a medias, de ningún modo es una media verdad.
Jean Cocteau (1889-1963) Escritor, pintor, coreógrafo.

Hay que tener buena memoria después de haber mentido.
Pierre Corneille (1606-1684) Poeta y dramaturgo francés

Mentir o no mentir es una decisión personal al igual que muchas otras que necesitamos tomar en la vida para poder vivir en el mundo social. Y como todo lo que es ambiguo (especialmente el lenguaje), una mentira puede generar diferentes efectos buenos o malos, esperados o no. Es la ambigüedad que nos toca vivir como humanos: somos carne o somos espíritu? Si no aceptamos estas dualidades no nos es posible vivir en este mundo sin enfermedad, aunque ante tanta ambigüedad tal vez nuestro estado sea vivir en el padecimiento permanente.

Lic. Alejandro Giosa

Compartir las semillas

Un hombre tenía un sembrado de flores bellísimas. Cada día, de su cultivo salían centenares de paquetes para vender a la ciudad con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer. Este hombre, cada año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse, era la admiración de todos en la región. Un día, se acercó a él un periodista de un importante medio de comunicación para preguntarle el secreto de su éxito, y el hombre contestó:- Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.- ¿Cómo? -dijo el periodista- pero eso es una locura-. ¿Por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año? ¿Acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su importancia? Verá usted señor, dijo el floricultor:- El viento lleva el polen de las flores de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran un semilla de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad de mis flores. Si deseo cultivar las mejores y más bellas flores, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.
**Lo mismo ocurre con otras situaciones de nuestra vida. Quienes quieren lograr el éxito, deben ayudar a que sus vecinos también tengan éxito. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien. Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos los demás. Es necesario compartir nuestras mejores semillas de cualidades y virtudes para obtener una excelente cosecha que se verá reflejada en una mejor sociedad.

Autor Desconocido

29 mayo 2007

Ser uno con el universo


La envidia: es Arrogancia: separarme del otro y compararme.

Humildad: Ponerme en el lugar del otro y amarlo. Si tiene suerte maravillarme por el poder de dios por haber realizado semejante milagro.

Ponerme en el lugar del otro es virtud, es amor. La virtud llena el vacío del alma.
Cuando nos ponemos en el lugar del otro vemos sus debilidades y sus virtudes. Si amamos incondicionalmente a este ser por lo que es estamos creando luz y virtud en nuestra alma.

Compenetrarnos con todo. Ser uno con todo. Eso es humildad, eso es virtud.
Separarnos del mundo es debilidad, es arrogancia y ego (defectos).

BK en su parte esotérica plantea que Baba el que llena de luz, el que hace desaparecer los defectos.
La gnosis cree que los defectos son entidades malignas que se apoderan de nuestra “máquina” y hay que eliminarlos por el poder esotérico de la Madre Divina.

Un punto de vista menos esotérico y más “budista” podría decir que el buen emplazamiento psicológico permite realizar una percepción que vaya dejando afuera el sufrimiento que provoca el alejarme de nuestra verdadera relación con el mundo que nos rodea: somos uno con él.
Cualquier otro emplazamiento del yo, es erróneo y provoca sufrimiento.

Humildad es ser uno con el Universo.
Entender esto nos llena de abundancia, porque somos uno con la riqueza misma.

Por eso algunos “enganchan” con esa creencia (de que pueden tener esto o aquello o pueden logra tal cosa) y realmente lo hacen y lo tienen.

Mi primo tuvo siempre un buen auto porque siempre creyó que eso era lo que merecía y se “hizo uno con esa idea”.
Cuanto mayor el poder si nos sentimos “Uno” con todo, con el Universo.

Si creemos que somos el Universo, nada nos esta vedado.

Si creemos ser merecedores es porque nos sentimos parte. Somos uno con eso que pensamos.

Sentir envidia es habernos alejado de la idea de que somos “todo” y nos recluimos en la cárcel de nuestros propios pensamientos y de nuestro cuerpo físico. Queremos “individualidad” y eso es precisamente lo que nos hace sufrir.

Queremos demostrar que somos “individuos” hábiles, inteligentes, afortunados, etc, y eso nos lleva a juzgar y en consecuencia a compararnos.

Eso es la fuente de sufrimiento porque cuando nos comparamos con algo o alguien que tiene menos virtud, nos sentimos provisoriamente bien. Pero cuando nos comparamos con alguien más virtuoso, nos sentimos muy mal.

Esas son las consecuencias de habernos alejado de la humildad que es ser uno con el universo y no caer en el error de creer que podemos ser seres independientes.

Entonces el peor error en que cayó la humanidad es el que hoy pone en riesgo la salud del mundo: la falta de “ecología”.

Si somos “ecológicos” nos damos cuenta que somos uno con todo. Si no fuéramos aire, no podríamos vivir, si no fuéramos agua, tampoco, si no fuéramos calor, ni luz, ni vegetales, ni animales, ni minerales tampoco.

Es curioso sentir que uno es todo eso. Pero así es.

Es el estado más natural de la conciencia.

El error que cometemos es tratar de encerrar la conciencia dentro del cuerpo físico.

A partir de ahí surgen todos los “defectos”, el “ego” del ser humano.

De ahí que los defectos o el ego son creaciones de la mente y no “entidades malignas” ni “vacío del alma”.

La forma de ser “humano” es siendo “universal” y amoroso con ello.

Porque la vida es amor, es unión y es el otro estado natural del que somos herederos.
Y Dios es esta unión, esta comunión, este universo y el amor que todo une.

“Hermanito” es la palabra que mejor representa todo lo que nos rodea. Si al hermanito le va bien, me va bien a mí porque el hermanito también soy yo. Si al hermanito lo tocó el poder de Dios, también me tocó a mí.


Y cuando uno es uno con el mundo, lo tiene todo, pero se cuida de no poseer nada, porque cuando posee se hace esclavo de eso que cree poseer. Se lo tiene todo, y no se necesita nada, por eso jamás cae en la debilidad de agarrarse de las cosas y poseerlas.

El gran logro que puede tener un humano es haber podido vivenciar esta “creencia” y vivir compenetrado de todo.






16 mayo 2007

la infidelidad

La fidelidad

 

La fidelidad es una virtud que va más allá de la honestidad con una pareja. Es una propiedad de nuestra parte más trascendente (nuestra alma, para los que creen en ello) y es una de las manifestaciones del amor. Es una manifestación del amor a uno mismo, del amor al universo y del amor a todo lo que nos rodea y a la vida.

Una vida feliz no puede estar exenta de fidelidad, porque la fidelidad es un himno al amor propio, a la honestidad y a la imagen que tenemos de nosotros mismos. La fidelidad es la corona de oro que enorgullece nuestras decisiones y nuestro libre albedrío.

Todo engaño es una mancha que hacemos a nuestro amor propio, porque después de caer en ello, empezamos a tener un concepto de nosotros mismos como seres engañosos que tenemos que ocultar cosas para seguir recibiendo el amor de otros.

Si mentimos es porque tenemos miedo a perder el amor de otros, por eso recurrimos a la mentira. Es por debilidad que mentimos, por miedo. Y mentir por debilidades no tiene mucho de bueno para nuestro auto concepto.

Debería darnos lástima de nosotros mismos si caemos en esta debilidad, y no hacer el menor esfuerzo por fortalecernos. Es mejor fortalecer nuestro espíritu que armar complicados artilugios para justificar nuestra debilidad.

Tenemos que hacer honor a nuestras decisiones, cualquiera sea, y ser fieles a ellas todo el tiempo que nos parezca necesario, mientras esas decisiones nos traigan provecho y felicidad.

Si tenemos el suficiente amor para querernos a nosotros mismos, también gozamos de energía para amar a los otros. Y el amor siempre devuelve sus frutos, porque el que siembra amor, cosecha felicidad. Y como dije al principio el amor y la fidelidad son virtudes correlativas. Entonces la fidelidad nos hace felices.

Es cierto que uno toma una decisión en un momento determinado y las cosas pueden cambiar, entonces es probable que tengamos que tomar nuevas decisiones. Tomar decisiones paralelas y contradictorias puede violar el precepto de fidelidad a alguna de esas decisiones. Y eso se manifiesta como pérdida de felicidad.

 

El tema de las parejas es tal vez un caso particular muy interesante de cómo se plantea la fidelidad.

¿Porqué nos juntamos en parejas?

Puede haber muchas respuestas, pero la respuesta final es simple: "nos juntamos para hacernos felices".

Si no se cumple esta premisa numero uno, es signo de que tenemos que cambiar. Y ese cambio puede ser cambiar nuestra forma de ser para transformar la infelicidad en felicidad o bien cambiar de pareja. Pero por dignidad, considero que hay que plantear los cambios con sinceridad y si no se logran los cambios esperados, entonces proponer una separación y una nueva búsqueda de la felicidad con otra persona o bien considerar que en soledad se puede lograr una felicidad aceptable.

Pero hay que ser muy cuidadoso con las decisiones que uno toma, porque de cada una de ellas depende el futuro de muchas nuevas decisiones que tendremos que tomar. Y algunos caminos llevan hacia caminos virtuosos y otros hacia los tenebrosos en donde demás está decir, abunda el sufrimiento y la carencia o vacío de amor.

Para los que no creen en que las virtudes tengan valor en la vida de una persona (y solo piensen en su "beneficio" particular) , también podemos analizar el tema desde la lógica teniendo en cuenta lo que nos conviene o no.

 

Teniendo la posibilidad de ser libres en nuestras decisiones, y utilizar ese libre albedrío: ¿qué nos conviene más?:

 

a)- Ser veraces en nuestros actos, firmes, y decididos, en donde las consecuencias de nuestras acciones sean (y así las aceptemos con buena disposición) nuestra propia responsabilidad, sin tener que ocultar nada a nadie y liberar la conciencia y actos de ocultamientos y creaciones imaginarias para sustentarlas.

 

b)- Ocultar nuestras acciones, temer ser descubierto, tener que inventar historias y recordarlas para no caer en errores y saber que pueden descubrirnos y hacernos pasar un momento desagradable. Todos signos de debilidad y de no haber sido certeros en su momento con nuestras decisiones.

 

Desde la lógica de la energía, se podría decir que nos consumiría menos energía tomar las decisiones apropiadas en el momento correcto y luego dejar que las cosas sucedan y no estar luchando por que el rumbo sea controlado por nosotros con grandes gastos de conciencia y voluntad.

 

Desde el punto de vista de la psicología, volvemos al inicio con el tema de la autoestima. No es lo mismo para nuestro aprecio o amor propio el manejar ocultamientos e historias irreales que la veracidad. Es mejor ser fiel a nuestras ideas y elecciones que traicionarlas. Es matemático, y es real. Una cosa perjudica y la otra beneficia.

 

Desde la energía y desde la psicología, en este pequeño esbozo, vemos que la infidelidad no nos beneficia. Tampoco nos beneficia espiritualmente para los que creen en algo más. En definitiva caemos en errores de cálculo con su consiguiente gasto de energía, y conciencia, al apostar por la infidelidad a nuestras ideas, a nuestras decisiones, y a nuestras promesas con nuestros semejantes.

Si algo tiene tantos perjuicios es mejor no hacerlo no???

 

Lic. Alejandro Giosa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

26 marzo 2007

Indiferencia

“Estado del ánimo en el que no se siente inclinación ni rechazo hacia algo o alguien.”